
Explorar las fantasías sexuales de Escorpio no es quedarse en lo superficial ni en lo meramente provocador. Es adentrarse en un territorio donde el deseo se mezcla con la psicología, el poder y la necesidad de conexión absoluta. Para este signo, la atracción no es un juego ligero: es una experiencia intensa que busca profundidad, verdad y transformación emocional.
Escorpio, signo regido tradicionalmente por Plutón y asociado también a la energía de Marte, no vive la sexualidad como entretenimiento. La vive como transformación. Para este signo, el deseo no es solo físico: es psicológico, energético, casi espiritual. Por eso, cuando hablamos de las fantasías sexuales de Escorpio, entramos en un territorio donde el control, la intensidad emocional y el misterio juegan un papel fundamental.
La fantasía escorpiana no suele ser obvia. No se conforma con lo convencional. No le excita lo previsible. Lo que realmente activa a Escorpio es la sensación de conexión absoluta, de vulnerabilidad compartida, de perder el control… o de ejercerlo con plena conciencia. En su imaginario erótico, el magnetismo importa más que el cuerpo. La tensión importa más que el acto. La mirada importa más que las palabras.
Escorpio fantasea con la fusión total. Con ese momento en el que dos personas dejan de ser individuos separados y se convierten en una experiencia compartida que desarma defensas y expone verdades ocultas. Por eso muchas de sus fantasías tienen un componente psicológico muy fuerte: el deseo de descubrir lo prohibido, de cruzar límites emocionales, de explorar lo que otros no se atreven a nombrar.
Pero aquí hay algo clave: no se trata solo de intensidad sexual. Se trata de poder. Las fantasías sexuales de Escorpio suelen incluir dinámicas donde el control, la entrega y la rendición están presentes en algún nivel. No necesariamente desde lo extremo, sino desde lo simbólico. Escorpio necesita sentir que hay un intercambio profundo de energía, que algo se mueve por dentro, que la experiencia deja huella.
También hay una dimensión de misterio. A Escorpio le seduce lo oculto, lo secreto, lo que sucede puertas adentro y no necesita exhibición. Su fantasía no es pública ni ruidosa. Es íntima, cargada de tensión, de silencios densos, de miradas que dicen más que cualquier palabra. El juego previo mental es, muchas veces, más excitante que el encuentro en sí.
Y sin embargo, detrás de esa intensidad hay una necesidad emocional muy concreta: confianza absoluta. Escorpio no se abre con cualquiera. No fantasea con cualquiera. Para que su deseo se active de verdad, tiene que sentir seguridad emocional, lealtad y profundidad. Cuando eso ocurre, su mundo interno se enciende y aparece una sexualidad envolvente, absorbente y difícil de olvidar.
Comprender las fantasías sexuales de Escorpio es entender que para este signo el deseo es un portal. Un portal hacia la intimidad radical, hacia la transformación personal y hacia un tipo de conexión que no se queda en la piel, sino que desciende a lo más oscuro… y luminoso… del alma humana.
Y ahí, precisamente ahí, es donde Escorpio se siente verdaderamente vivo.
Si quieres ir un paso más allá y descubrir cómo se traduce todo este universo psicológico en la práctica real, te invito a leer nuestra guía completa sobre cómo es Escorpio en la cama. Ahí entenderás cómo vive el deseo cuando baja las defensas, qué le activa de verdad en la intimidad y por qué su forma de entregarse puede resultar tan intensa, absorbente y difícil de olvidar. Porque una cosa es fantasear… y otra muy distinta es experimentar la profundidad escorpiana en acción.
¿Cómo son las fantasías sexuales de Escorpio realmente?
Las fantasías sexuales de Escorpio no nacen del impulso superficial ni del simple deseo físico. Nacen de la mente. De la emoción. Del misterio. Este signo no se excita solo con lo que ve, sino con lo que intuye, con lo que se insinúa, con lo que permanece oculto hasta el momento justo.
Cuando hablamos de las fantasías sexuales de Escorpio realmente, hablamos de intensidad psicológica. Para este signo, el deseo es un territorio donde se mezclan poder, vulnerabilidad y conexión profunda. No le interesa lo mecánico ni lo rutinario. Lo que activa su imaginación es la sensación de atravesar capas, de descubrir algo íntimo en el otro y, al mismo tiempo, dejarse descubrir.
Escorpio necesita sentir que hay riesgo emocional. No necesariamente peligro real, sino esa tensión magnética que aparece cuando dos personas se miran y saben que algo importante está en juego. En sus fantasías suele haber miradas sostenidas, silencios cargados, proximidad que quema antes incluso de que ocurra nada. La anticipación es parte fundamental del deseo.
Otro rasgo clave es la fusión. Las fantasías sexuales de Escorpio giran en torno a la idea de unión total: perder los límites, fundirse con la otra persona, sentir que no hay separación. Esto no es solo físico; es emocional y energético. Escorpio quiere intensidad que transforme, experiencias que dejen huella, encuentros que cambien algo por dentro.
Detrás de cada una de estas fantasías sexuales hay un patrón claro de activación. Y cuando ese patrón se rompe, el deseo no se mantiene. Si quieres entender ese momento clave, puedes ver por qué los signos dejan de desearte y qué ocurre exactamente cuando dejan de reaccionar como antes.
También aparece el componente del control. A veces desde el deseo de dirigir la situación, otras desde la fantasía de entregarse completamente a alguien en quien confía. Lo importante no es quién domina, sino que exista una dinámica clara, consciente, cargada de significado. Para Escorpio, el poder compartido es erótico porque implica confianza y profundidad.
Además, este signo se siente atraído por lo que otros consideran tabú. No porque busque provocar, sino porque lo prohibido tiene una carga emocional y simbólica más fuerte. Lo secreto, lo que ocurre en la intimidad sin testigos, lo que no necesita aprobación externa… eso alimenta su imaginación. Escorpio no fantasea para exhibirse; fantasea para explorar.
Sin embargo, hay algo que muchas veces se pasa por alto: la necesidad de seguridad emocional. Aunque su imagen pública pueda parecer impenetrable, las fantasías sexuales de Escorpio solo se despliegan de verdad cuando hay confianza absoluta. Sin lealtad y profundidad, el deseo se apaga. Con ellas, se vuelve envolvente, absorbente y difícil de olvidar.
En el fondo, las fantasías sexuales de Escorpio no buscan cantidad ni variedad superficial. Buscan intensidad auténtica. Buscan sentir que el encuentro tiene significado, que toca zonas profundas del alma, que transforma algo en ambos. Por eso este signo no se conforma con experiencias ligeras: necesita vivir el deseo como una experiencia total, casi ritual.
Entender esto cambia por completo la perspectiva. Escorpio no es simplemente el signo más sexual del zodiaco. Es el signo que vive la sexualidad como un viaje hacia lo más íntimo, oscuro y verdadero del ser humano. Y ahí es donde su fantasía cobra sentido.
Para comprender de dónde nace esta intensidad, te recomiendo ver el vídeo sobre el Sol en Escorpio, donde se explica la raíz psicológica de su magnetismo y su manera de vivir el deseo.
Fantasías sexuales de Escorpio desarrolladas
1️⃣ La fantasía de la mente desnuda
Para Escorpio, una de las fantasías más potentes no implica necesariamente el cuerpo, sino la sensación de ser leído por dentro. Le excita imaginar que la otra persona capta su deseo sin necesidad de palabras, que percibe sus intenciones, su intensidad, incluso su lado más oscuro… y no se asusta.
Hay algo profundamente erótico para este signo en sentirse descubierto y, aun así, aceptado. La fantasía consiste en que alguien atraviese sus capas emocionales y llegue a su núcleo. Que entienda lo que necesita antes de que lo exprese. Esa complicidad mental es, para Escorpio, un disparador muy superior a lo puramente físico.
2️⃣ La fantasía de provocar transformación en el otro
Escorpio no solo desea experimentar placer: desea ser inolvidable. En su imaginario íntimo aparece con frecuencia la idea de despertar algo en la otra persona. Ser quien activa su lado más intenso, más auténtico, más profundo.
Le excita pensar que el otro no volverá a ser igual después de compartir esa experiencia. No por ego superficial, sino por la necesidad de que el encuentro tenga significado. Para Escorpio, lo erótico está vinculado a dejar huella.
3️⃣ La tensión entre “no debería” y “no puedo evitarlo”
Una de las fantasías más escorpianas es la fricción emocional previa. Dos personas que sienten atracción pero intentan mantener distancia. Una energía contenida que crece cada vez que se ven.
No se trata de lo prohibido en términos dramáticos, sino del conflicto interno: “esto puede cambiarlo todo”. Esa tensión moral, esa lucha entre control y deseo, es profundamente estimulante para este signo. La fantasía está en la intensidad acumulada, no en el desenlace.
4️⃣ La inversión de roles inesperada
Escorpio disfruta cuando las expectativas se rompen. Puede fantasear con que alguien aparentemente tranquilo muestre una fuerza inesperada. O con que una figura dominante revele vulnerabilidad en el momento íntimo.
Ese giro altera la dinámica de poder y crea una sensación de profundidad emocional. Lo que excita a Escorpio no es la etiqueta, sino la autenticidad que aparece cuando alguien se sale del papel que normalmente interpreta.
5️⃣ El escenario donde el tiempo desaparece
En muchas fantasías sexuales de Escorpio aparece la idea de aislamiento total. Un espacio cerrado al mundo, donde nada interrumpe la conexión. No hay reloj, no hay notificaciones, no hay prisa.
Lo que le excita es la sensación de inmersión absoluta. Como si el encuentro fuera un universo paralelo. Para este signo, la profundidad necesita tiempo, y la fantasía consiste en poder entregarse sin límites externos.
6️⃣ La confesión intensa en plena intimidad
Escorpio vincula deseo con verdad. Por eso puede fantasear con que, en el momento de mayor conexión, alguien revele algo que nunca había dicho. Un secreto. Un sentimiento profundo. Una confesión que cambie la dinámica.
Esa mezcla de vulnerabilidad emocional y cercanía física le resulta altamente estimulante. La intimidad se vuelve más potente cuando hay verdad expuesta.
7️⃣ La mirada sostenida sin huir
Puede parecer simple, pero para Escorpio no lo es. Sostener la mirada en un momento íntimo simboliza poder, seguridad y entrega. Fantasea con esa conexión directa donde nadie baja los ojos.
La mirada, en su mundo interno, es una forma de dominio suave y también de rendición consciente. Es una manera de decir “estoy aquí, sin máscaras”. Y eso, para este signo, es tremendamente excitante.
8️⃣ La exclusividad absoluta
Escorpio no se activa con la sensación de intercambiabilidad. Una fantasía frecuente es la idea de que la conexión es única, irrepetible. Que lo que ocurre entre dos personas no sucede con nadie más.
La exclusividad emocional alimenta su deseo. No desde la posesión superficial, sino desde la intensidad compartida. La idea de ser el único capaz de provocar ciertas reacciones en el otro le resulta profundamente magnética.
Si quieres entender por qué Escorpio vive el deseo con tanta intensidad y por qué sus fantasías tienen un componente tan profundo y transformador, necesitas comprender el significado de la Casa 8 en astrología. En el vídeo sobre la Casa 8 se detalla cómo esta zona de la carta natal está relacionada con la intimidad real, el poder compartido, la fusión emocional y los procesos que nos cambian por dentro. No es solo sexualidad: es transformación. Y cuando entiendes la Casa 8, entiendes la raíz psicológica del magnetismo escorpiano.
Las claves del deseo sexual de Escorpio
Las fantasías sexuales de Escorpio no se activan desde la curiosidad ni desde la simple atracción. Se activan desde la intensidad emocional llevada al límite. Desde esa sensación de que lo que está ocurriendo no es superficial, no es casual… y, sobre todo, no es inocente.
Lo que realmente despierta su deseo más profundo no es solo la conexión, sino la carga que hay detrás de ella. Escorpio fantasea con encuentros donde hay tensión acumulada, donde algo se ha estado conteniendo durante demasiado tiempo y finalmente encuentra una vía de salida. Esa sensación de “esto llevaba tiempo gestándose” tiene un magnetismo brutal en su mundo interno.
Hay una excitación muy concreta para Escorpio en lo que no se dice, en lo que se percibe sin necesidad de palabras. Miradas que sostienen más de lo habitual. Silencios que no son vacíos, sino densos. Momentos donde ambos saben que algo está pasando… pero nadie lo verbaliza. Esa ambigüedad cargada de intención es uno de los detonadores más potentes de sus fantasías sexuales.
Otra clave esencial es la sensación de atravesar al otro. Escorpio no se conforma con una conexión superficial. Su imaginación se activa cuando percibe que puede ir más allá, que puede acceder a capas emocionales o psicológicas que normalmente permanecen ocultas. Le estimula profundamente la idea de descubrir lo que la otra persona no muestra, de generar un espacio donde las máscaras caen y aparece algo más crudo, más real.
Y ahí aparece el matiz morboso.
Porque en lo más profundo de sus fantasías sexuales, Escorpio no busca solo intensidad… busca transformación. Situaciones donde el encuentro cambia algo, donde hay un antes y un después, donde la conexión deja huella. La idea de que ese momento no puede deshacerse, de que algo se ha cruzado entre ambos que ya no se puede ignorar, resulta extremadamente estimulante para su mente.
También existe una atracción muy fuerte hacia lo inevitable. No necesariamente prohibido en un sentido literal, pero sí hacia conexiones que parecen arrastrar. Encuentros donde resistirse pierde sentido, donde la tensión se vuelve tan evidente que lo único que queda es dejarse llevar.
Cuando esa sensación aparece, el deseo de Escorpio se vuelve absorbente. No es ligero. No es casual. Es algo que se siente en el cuerpo… y también en la mente.
Y cuando se activa de verdad, su imaginación íntima deja de ser un juego. Se convierte en una experiencia que marca.
Si quieres comprender hasta qué punto esta intensidad se manifiesta en la realidad, es clave observar cómo se expresa en el hombre Escorpio, donde el deseo deja de ser una idea para convertirse en una energía directa, magnética y difícil de ignorar.
Pero para entenderlo de verdad, no basta con quedarse en la superficie: es necesario adentrarse también en el lado oscuro de Escorpio, ese territorio donde la atracción se mezcla con la profundidad emocional, la obsesión silenciosa y una intensidad que no siempre se muestra… pero siempre se siente.
Cómo despertar las fantasías sexuales de Escorpio
Si realmente quieres entender cómo despertar las fantasías sexuales de Escorpio, tienes que comprender algo esencial: este signo no responde a estímulos evidentes ni a seducciones superficiales. Lo que enciende su deseo es la tensión psicológica, la profundidad emocional y la sensación de que hay algo intenso gestándose bajo la superficie.
Despertar las fantasías sexuales de Escorpio no es cuestión de exhibición, sino de energía.
Escorpio se activa cuando percibe misterio. No se trata de ocultarlo todo, sino de no entregarlo todo de golpe. La insinuación inteligente, la conversación con doble fondo, la mirada que se sostiene sin bajar la intensidad… eso despierta su imaginación. Cuando siente que hay capas por descubrir, su mente empieza a trabajar sola.
También es fundamental proyectar seguridad emocional. Escorpio no se siente atraído por la inestabilidad ni por el drama vacío. Le excita la presencia firme, la persona que no se intimida ante su profundidad. Si sostienes su intensidad sin retroceder, si no te descolocas cuando la energía se vuelve densa, estarás activando una parte muy profunda de su deseo.
La autenticidad es otro disparador clave. Para despertar las fantasías sexuales de Escorpio debes atreverte a mostrar algo real. No máscaras, no personajes prefabricados. Cuando percibe verdad emocional, aunque sea sutil, su interés se multiplica. Este signo necesita sentir que hay algo genuino que explorar.
El contacto visual es especialmente poderoso. Escorpio vive mucho a través de la mirada. Una mirada directa, firme, que no huya cuando la tensión aumenta, puede ser mucho más provocadora que cualquier gesto físico. En su mundo interno, la mirada es una forma de conexión profunda y también de desafío.
El silencio también juega a tu favor. No llenar cada espacio con palabras, permitir que haya momentos cargados de energía sin necesidad de explicarlos, genera un clima que estimula su imaginación. Escorpio fantasea más cuando siente que algo no está completamente dicho.
Además, despertar las fantasías sexuales de Escorpio implica no ser predecible. Si puede anticipar cada movimiento, el magnetismo se diluye. La sorpresa inteligente, el cambio de ritmo inesperado, la combinación de firmeza y vulnerabilidad en el momento adecuado crean una tensión que le resulta irresistible.
Pero hay un punto crucial que muchas personas ignoran: la confianza. Sin confianza, Escorpio no abre la puerta de su mundo interno. Cuando siente lealtad y coherencia, su deseo se vuelve mucho más intenso. La seguridad emocional es el combustible que permite que sus fantasías se desplieguen sin reservas.
En el fondo, despertar las fantasías sexuales de Escorpio no consiste en provocar escándalo, sino en generar profundidad. No se trata de hacer más, sino de sentir más. Cuando percibe intensidad auténtica, misterio bien dosificado y una conexión que va más allá de lo superficial, su imaginación se activa con una fuerza difícil de contener.
Y cuando eso ocurre, ya no estás jugando en la superficie. Estás entrando en su territorio.
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La fantasía oscura que Escorpio no reconoce ni ante sí mismo
Las fantasías sexuales de Escorpio no son escenas aisladas: son atmósferas. Son situaciones donde la electricidad se puede cortar con un cuchillo. No se trata de lo que ocurre, sino de cómo se carga el ambiente antes de que ocurra.
Una de las imágenes que más le excitan es la del control silencioso. No el control impuesto, sino el que se ejerce con una presencia firme. Escorpio fantasea con entrar en una habitación y sentir que la energía cambia. Que el otro lo nota. Que hay una tensión que no necesita explicaciones. Le activa imaginar que alguien se acerca despacio, invade su espacio personal sin pedir permiso con palabras, pero con una seguridad tan clara que no deja lugar a dudas.
Otra fantasía poderosa gira en torno a la provocación estratégica. Escorpio disfruta imaginando situaciones donde el deseo crece poco a poco porque alguien sabe exactamente qué decir, qué callar, cuándo retirarse y cuándo acercarse. La retirada calculada le resulta tremendamente estimulante. Le excita más que alguien se aleje medio paso y le obligue a desearlo, que una entrega inmediata sin misterio.
También le magnetiza la idea de intensidad emocional desbordada. No lágrimas dramáticas, sino confesiones que se escapan casi sin querer. Un “no debería sentir esto” susurrado con la voz quebrada puede ser más erótico para Escorpio que cualquier gesto físico. La fantasía está en la intensidad emocional que rompe la compostura.
Hay algo más: el desafío. Escorpio fantasea con alguien que no se intimida ante su mirada penetrante. Al contrario, que la sostenga. Que le devuelva la intensidad. Que juegue al mismo nivel. La competencia energética le enciende. No quiere una energía pasiva, quiere un pulso magnético donde ambos sepan que están entrando en territorio profundo.
Otra escena que activa su imaginación es la del reencuentro cargado de historia. Dos personas que ya compartieron algo potente y que vuelven a encontrarse con todo ese pasado latiendo debajo de la piel. Las cuentas pendientes emocionales son gasolina para su deseo. Lo no resuelto le resulta peligrosamente atractivo.
También puede fantasear con escenarios donde la confianza es tan sólida que permite mostrar su lado más crudo. Sin filtros. Sin corrección política. Decir exactamente lo que desea sin temor a ser juzgado. Para Escorpio, la libertad emocional absoluta es un afrodisíaco.
Y luego está la intensidad casi animal, pero contenida. La sensación de que hay una fuerza instintiva que podría desatarse en cualquier momento, pero que ambos deciden dosificar. Esa contención voluntaria le resulta mucho más excitante que la pérdida inmediata de control. Es el juego entre el instinto y la conciencia lo que le pone la piel en alerta.
En el fondo, las fantasías sexuales de Escorpio giran en torno a una sola idea: intensidad con significado. No quiere escenas vacías. Quiere sentir que algo arde por dentro. Que la energía se concentra, que el aire pesa, que el otro está completamente presente.
Escorpio no fantasea con lo superficial. Fantasea con experiencias que dejen temblor. Y cuando su imaginación se activa de verdad, lo hace con una fuerza que pocos signos pueden igualar.
Cada signo responde a estímulos muy distintos cuando se trata de vínculo y atracción. Si quieres aprender a leer esas diferencias y saber cómo acercarte de forma efectiva, no te pierdas nuestra guía sobre cómo conquistar a los signos y lleva tu comprensión a otro nivel.
Preguntas frecuentes sobre las fantasías sexuales de Escorpio
❓ 1. ¿Cuáles son las fantasías sexuales de Escorpio más comunes?
Las fantasías sexuales de Escorpio suelen construirse alrededor de la intensidad emocional y la tensión psicológica. No se centran tanto en el escenario externo como en la carga energética que lo envuelve. Miradas prolongadas, silencios densos, confesiones inesperadas o dinámicas donde hay poder implícito suelen formar parte de su imaginario. Para Escorpio, la fantasía empieza mucho antes del contacto: comienza en la mente.
❓ 2. ¿Escorpio es el signo más sexual del zodiaco?
Escorpio tiene fama de ser el más sexual, pero la realidad es más compleja. No siempre busca más cantidad, sino más profundidad. Vive el deseo como algo transformador, casi ritual. Mientras otros signos pueden disfrutar del juego ligero, Escorpio necesita sentir que hay intensidad real. Para él, la sexualidad es un territorio de verdad emocional.
❓ 3. ¿A Escorpio le atrae lo prohibido?
Más que el morbo superficial, lo que le atrae es la tensión que genera cruzar ciertos límites internos. La sensación de “esto puede cambiar algo entre nosotros” activa su imaginación. El secreto compartido, la complicidad que no se exhibe, lo que se vive en privado… todo eso tiene un enorme poder en su fantasía.
❓ 4. ¿Las fantasías sexuales de Escorpio son siempre extremas?
No necesariamente. Pueden ser intensas, pero no siempre son radicales. A veces lo que más le excita es una escena cargada de subtexto: una conversación que se vuelve demasiado personal, una energía que se siente pero no se verbaliza. La profundidad no siempre implica exageración; muchas veces implica contención.
❓ 5. ¿Escorpio necesita amor para activar sus fantasías?
Necesita conexión y confianza. Puede sentir deseo sin amor, pero sus fantasías más profundas aparecen cuando hay seguridad emocional. Cuando percibe lealtad, cuando sabe que puede mostrarse sin máscaras, su imaginación se vuelve mucho más potente y sofisticada.
❓ 6. ¿Cómo saber si Escorpio fantasea contigo?
Escorpio no suele ser obvio. Si intensifica el contacto visual, si genera conversaciones con doble fondo, si crea tensión en los silencios y mantiene una presencia magnética cerca de ti, es muy probable que su mente esté imaginando más de lo que aparenta. Su deseo rara vez es escandaloso; es estratégico.
❓ 7. ¿Escorpio mezcla sexo y emociones?
En la mayoría de los casos, sí. Le resulta difícil desconectar completamente el cuerpo de la emoción. Incluso cuando intenta mantener distancia, algo dentro de él busca significado. Sus fantasías suelen incluir una carga emocional fuerte porque el deseo, para Escorpio, es también una forma de vínculo.
❓ 8. ¿Las fantasías sexuales de Escorpio cambian según sea hombre o mujer?
La expresión puede variar, pero el núcleo permanece: intensidad, profundidad y magnetismo. En algunos casos puede manifestarse como iniciativa firme; en otros, como seducción silenciosa. Pero tanto en hombres como en mujeres, la fantasía escorpiana busca intensidad auténtica.
❓ 9. ¿Escorpio puede aburrirse en la intimidad?
Sí, especialmente si percibe rutina o falta de profundidad emocional. Cuando la conexión se vuelve automática o superficial, su deseo disminuye. Necesita evolución, tensión creativa y autenticidad. La previsibilidad mata su magnetismo.
❓ 10. ¿Qué activa realmente las fantasías sexuales de Escorpio?
El misterio, el desafío y la seguridad emocional al mismo tiempo. Cuando siente que la otra persona no le teme a su intensidad, cuando hay una energía de igual a igual y un espacio seguro para mostrarse sin filtros, su mundo interno se enciende con una fuerza difícil de describir.
Si quieres entender con qué signos la intensidad de Escorpio alcanza su punto más alto, te invitamos a explorar nuestra guía sobre compatibilidad sexual de Escorpio. No todos pueden sostener su profundidad ni responder a su magnetismo sin quedarse a medio camino. Descubrir qué energías despiertan su lado más apasionado y cuáles generan una conexión explosiva —pero también transformadora— te ayudará a comprender por qué, cuando Escorpio encaja con alguien a su nivel, la química no solo se siente… se vuelve imposible de ignorar.


